Pensar demasiado, también conocido como rumiación, puede ser agotador y afectar negativamente tu bienestar emocional. Aquí hay algunas estrategias que podrían ayudarte a dejar de pensar demasiado: Recuerda que el cambio lleva tiempo y paciencia. Experimenta con diferentes estrategias y encuentra las que mejor se adapten a tu situación y personalidad.

